Pues bien estoy aquí, en el poblado nazarí, debido a que tengo una madre que me busca cosillas para hacer en verano, cosas para variar y evitar que me aplatane en la piscina.
Cualquiera que lea esto puede pensar; pobre niño, cómo lo tienen explotado estará deseando de que acabe ya, pues no la verdad es que aún estando malherido del pie, con callos en las manos, y con dolor de cabeza me lo paso muy, muy bien .
¡Quién me diría que un caballo de palma fuera tan difícil o que pudiera odiar tanto a Ana Torroja! (todas las mañanas nos ponen una canción suya a toda leche para despertarnos, y es horrible).
Lo mejor de todo es que cuando llegan las 10 y algo de la mañana, toca comer; es ese momento en el que estas medio muerto porque llevas 2 horas a saco con la tierra y cuando le metes el primer bocado al bocadillo y notas como una lagrimilla se te cae de los ojos: ¡que bien sienta el chóped en ese momento
Esto de los nazaríes no está tan mal, lo peor es que hasta me esta gustando un poco eso de trabajar (si, eso lo he escrito yo) pero bueno, ¿ya tocaba eso de madurar no?
Publicado por: Pablo
1 comentario:
Hola Pablo:
Me gusta mucho lo que has escrito, porque aveces las madres no sabemos como acertar, eso de que hasta te gusta trabajar y que has madurado me ha llegado al alma,espero que tod@s aprovecheís al máximo esos días maravillosos que estaís pasando y os quede un gran recuerdo del Campo Nazarí y de tod@s los que lo formaís.
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